El hidrógeno es el elemento químico más abundante del planeta, presente en el 75% de la materia, y es considerado como un material imprescindible para la transición energética europea. En la actualidad, en Europa existen numerosas iniciativas para suministrar este material de forma rápida y segura desde los puertos hasta los consumidores en el interior: entre estas propuestas se encuentra el transporte por vía ferroviaria.

A diferencia del suministro habitual por carretera, el transporte de hidrógeno por ferrocarril permite transportar a gran escala evitando el tráfico en las zonas metropolitanas y planificando los tiempos de transporte de manera precisa. Esto lo convierte en una propuesta útil e innovadora que ayudaría a acelerar el proceso de suministro de energías en un futuro próximo.

En principio, el hidrógeno puede ser transportado tanto en estado gaseoso (a presión), como líquido (criogénico), haciendo uso de tuberías o mediante camiones, barcos o trenes. Una solución que propone Alemania es transportar el hidrógeno a través de los vagones cisterna que ya utiliza la industria química, dado que la mayor parte del hidrógeno que importan es en forma líquida y este método les permite transportar a gran escala.

Dada su localización geográfica y red de infraestructuras, España podría convertirse en uno de los países referentes en la producción y exportación de energías renovables, como podría ser el caso del hidrógeno verde, es decir, el hidrógeno obtenido mediante el uso de energías renovables en su producción. Este tipo de hidrógeno es capaz de sustituir a los combustibles fósiles en sectores que hasta ahora eran más complicados de descarbonizar, por lo que supone un material de gran valor.

La vía ferroviaria no solo supone un método rápido y directo de transporte, sino que también se trata de un medio sostenible que se alinea con los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) y objetivos de 2030 planteados por Europa. A diferencia de otros medios de transporte, el tren apenas emite CO2. De hecho, del 27% de los gases de efecto invernadero que corresponden al transporte, solo el 0,1% corresponde al tren.

Por eso, se considera que el transporte ferroviario supone una beneficiosa iniciativa para el sector y un gran avance para la transición energética, ya que ayudaría a acelerar la cadena de suministro del país.

La propuesta vasca para la creación de un ecosistema de hidrógeno renovable

En el País Vasco ya se está comenzando a reconocer la importancia del suministro de hidrogeno y su gran impacto en la transición de energías renovables, por lo que en 2021 se presentó la Estrategia Vasca del Hidrógeno, cuyo objetivo es establecer las condiciones para la producción de hidrógeno renovable, su almacenamiento, transporte y distribución en el mercado local y, al mismo tiempo, que sirvan de base para establecer un centro logístico con relevancia en el mercado internacional.

En la actualidad no existe un mercado mayorista de hidrógeno en el mundo, dado que este se negocia a través de productores, suministradores y consumidores, dando lugar a contratos de suministro de medio y largo plazo. Es por eso por lo que el País Vasco ha decidido impulsar la creación de un mercado local, apoyándose en las capacidades de producción, consumo y transporte propias. A su vez, plantean establecer una base de datos de producción y consumo de hidrógeno para mostrar la mayor transparencia posible y facilitar la monitorización
de este elemento.

Con el fin de apoyar el desarrollo de un ecosistema vasco de hidrógeno, Intermodal Forwarding va a poner a disposición sus servicios y experiencia para aprovechar estas oportunidades energéticas y de desarrollo industrial y tecnológico. Esta propuesta podría suponer una vía fiable y segura de transporte, que agilizaría la gestión y monitorización del hidrógeno, a la vez que sería de gran ayuda en la transición de energías renovable de Europa.