Fuente: Granada Hoy

 
 

La reciente autorización ambiental del proyecto de ampliación del Metro de Granada, tanto para las líneas Sur, Norte y Centro arroja pocas conclusiones y deja abiertas las alternativas de trazado aún planteadas, considerándolas todas viables a la realización del estudio informativo que deberá elaborarse para cada expansión. Pero sí hay una administración que se ha mojado claramente en decir qué diseño quiere, y además para la sección más complicada de todas, la construcción de la línea Centro desde la Hípica hasta la Caleta a través de Gran Vía y Constitución.

Y ha sido la Consejería de Salud, a través del informe de Evaluación de Impacto en Salud (EIS) quien ha dicho que, entre las dos opciones que hay para tirar el Metro en la avenida de la Constitución, la más viable desde su punto de vista es la que preserva el bulevar central y hace pasar los trenes por los carriles laterales.

 
 
 En su informe preceptivo, la Consejería de Salud hace referencia a la llamada Variante A de la Alternativa C1 del paso del Metro por el Centro de Granada. En la misma se plantea que las vías circulen por la avenida de la Constitución ocupando los actuales carriles bus situados en los márgenes derecho e izquierdo, tal y como está configurado ahora, dejando un carril para el tráfico rodado de autobuses, taxis y vehículo privado. La otra posibilidad que se plantea es que los trenes circulen por el bulevar central, dejando los carriles de tráfico como están, pero a costa de destruir al completo la zona peatonal construida entre 2006 y 2007.
Ante esta vicisitud, la Consejería de Salud se decanta por la primera opción, que mantiene el bulevar central como está. De esta alternativa valora el "impacto positivo" para la salud que tendría dejar el actual paseo central como está y hacer pasar los trenes por las calles laterales. Ese beneficio para el bienestar y la salud de las personas lo basan en la reducción de las emisiones de gases contaminantes que conllevaría quitar un carril de tráfico por uno para el Metro, sino por la eliminación de líneas de autobús que conllevaría el paso de los trenes en los tramos en los que ambos coincidieran, y que también quedan expuestos en el estudio de ampliación. También explica que "el espacio que ocuparía el Metro se detraería del que ocupen los vehículos privados". De esta manera se mejorarían "los efectos que puedan tener esos vehículos sobre la calidad del aire y las emisiones de los gases de efecto invernadero. "Igualmente tendría efectos positivos en la salud que el bulevar siguiera manteniendo su uso peatonal, fomentando así la movilidad a pie y favoreciendo la concurrencia pública como hábito saludable para una vida activa", añade el estudio de evaluación emitido por Salud.
Salud es la única administración que se ha mojado en decir cuál de las muchas alternativas de trazado que hay para las tres extensiones propuestas del Metro es más beneficiosa para su ámbito, que no es cualquiera, sino el que procura el bienestar y la salud de las personas. Además, de las dos propuestas de línea de Metro Centro a su paso por Constitución, la que proponen aparece como la más lógica en varios aspectos, además del sanitario y el ambiental. Está el económico, ya que reconvertir el bulevar central en un espacio para el paso de los tranvías implicaría un coste mayor por la destrucción del mismo paseo, mientras que los carriles laterales ya están delimitados. Además, se despilfarraría el dinero invertido por el Ayuntamiento de Granada entre 2006 y 2007 para el arreglo de la avenida (obra que, por cierto, se llevó a cabo apenas unos meses antes de que se diera por iniciada la del propio Metro de Granada). Por otro lado, también supondría eliminar el arbolado ya consolidado quince años después de la obra de remodelación.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Queda trabajo por delante. El informe también ha recogido las alegaciones presentadas por la Diputación de Granada, la mayoría en la senda de buscar alternativas a las afecciones al tráfico que tendría el Metro en carreteras de titularidad provincial. Es el caso de la rotonda de La Gloria, en Churriana de la Vega, donde hay planificada una parada y que registra una alta intensidad de tráfico diaria. También pone el foco en la carretera GR-3417 entre Albolote y Atarfe, en la cual la Diputación le pide a la Junta que tenga en cuenta que cerca de 11.000 vehículos pasan al día por la misma. Y en la travesía alboloteña, señala la necesidad de nuevos trazados para el tráfico toda vez que la prolongación del Metro solo deja espacio para los trenes y no el tráfico rodado. Todos estos cambios se tendrán que tener en cuenta en la elaboración de los estudios informativos de cada extensión y posteriormente en los proyectos de construcción específicos de cada uno de ellos.

 

 

En el documento de evaluación ambiental positiva se especifica también que este tendrá que desarrollarse dentro de un periodo de cuatro años, por lo que tendrá que ser dentro de esta legislatura de la Junta de Andalucía cuando se tengan que iniciar las obras de las extensiones Sur (que es la más avanzada de todas en su tramitación), Norte y Centro.