Fuente:  lavozdegalicia.es

PABLO GONZÁLEZ  REDACCIÓN / LA VOZ

La escasez de Alvia híbridos fuerza recorridos en autobús a Ferrol. Rueda pedirá explicaciones al Gobierno por la demora tras las duras críticas de Talgo a Renfe

 

Tren Avril circulando en pruebas para su homologación

 Tren Avril circulando en pruebas para su homologación Talgo

La explotación de la línea de alta velocidad a Galicia está al límite en plena temporada estival y el retraso de los trenes Avril no va a aliviarla. Hay muchos días con casi todos los trenes completos en agosto, lo que además redunda en el precio, pues cuantas menos plazas hay disponibles más caros son los billetes. Los trenes Avril de la serie 106 se esperaban para ayudar al espectacular despegue de la línea de alta velocidad gallega en pleno Xacobeo, que en los primeros seis meses de funcionamiento ha aumentado la demanda en casi un 185 % con respecto al mismo período anterior a la pandemia. Y no solo con los ahorros de tiempo, sino también con su capacidad para transportar más viajeros. Con su aprovechamiento del gálibo lateral tienen una capacidad para más de 500 viajeros, frente a las 263 del Alvia híbrido S-730 que cubre actualmente la conexión con Madrid desde las ciudades del eje atlántico.

Este aumento de la oferta habría facilitado la absorción de la fuerte demanda estival y habría ayudado al despegue definitivo de la línea de alta velocidad gallega, condicionada por las vías de ancho ibérico a partir de Ourense, única ciudad a la que llegan los AVE estrictos por el momento. Los Avril de ancho variable servirán para superar esa barrera técnica que, de momento, Transportes no tiene previsto modificar. Pero habrá que esperar, como mínimo, al primer cuatrimestre del año que viene, si finalmente se cumple la hoja de ruta del proceso de homologación.

Precisamente la escasez de trenes Alvia híbridos provocó que el miércoles unos treinta viajeros del tren Madrid-Ferrol realizaran el recorrido entre A Coruña y la ciudad naval en autobús. Renfe se vio obligada a utilizar un Alvia S-130, que solo funciona en modo eléctrico. Al no estar electrificada la línea entre A Coruña y Ferrol, hubo que buscar un medio de transporte alternativo.

Esta situación se debe a distintos factores. Parece que hay al menos cuatro trenes S-730 híbridos que están en los talleres para su reforma. Además, recientemente se abrió parte de la línea de alta velocidad de Extremadura, que no está todavía electrificada, y por tanto necesita de estos convoyes capaces de circular con un generador diésel. Cualquier avería en un material rodante tan ajustado obliga a apaños de este tipo.

La polémica con Talgo

En paralelo a todos estos problemas, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, aseguró ayer en la rueda de prensa posterior al Consello que reclamará explicaciones al Ministerio de Transportes después de que la Xunta recibiera una carta del presidente de Talgo en la que se culpaba a Renfe y al ADIF de los retrasos en la entrega de los trenes Avril. Carlos Palacio Oriol atribuía la demora a los cambios de diseño que Renfe solicitó en el 2019, dos años después de que se formalizara el contrato. Y también a las escasas horas de pruebas que se asignaron para el proceso de homologación, cuestión que ayer negaron fuentes del ADIF.

Para Rueda, aunque estos argumentos corresponden a una versión de parte, «parecen bastante verosímiles». Por ello, dirigirá una carta a la ministra, Raquel Sánchez, para que explique «que hai de todo isto porque, desde logo, non é a versión dada polo Goberno ata agora».

En cualquier caso, lo relevante para el presidente de la Xunta es cuándo estos trenes podrán circular por la red ferroviaria gallega «e estender a alta velocidade ao resto das cidades». «Nós somos as vítimas desta discusión e aínda non temos data», dijo en referencia al contencioso entre Renfe y Talgo.