Elevar el peso del ferrocarril en el transporte de mercancías en España, subiendo del 5% actual al 10% al final de esta década, es la meta que se ha impuesto el Ministerio de Transportes con el plan Mercancías 30. El punto de apoyo para conseguirlo es una inversión de 8.000 millones en infraestructuras y digitalización, además de un programa de ayudas incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Entre las derivadas de sacar tráfico pesado de las carreteras estará la reducción de emisiones de efecto invernadero, además de evitar parte del impacto de esta actividad en la red de vías de alta capacidad.

 

La versión definitiva del plan ha sido publicada esta tarde en la web del Ministerio de Transportes, una vez escuchadas las demandas de operadores logísticos, cargadores y empresas ferroviarias a un documento presentado de forma preliminar en octubre del año pasado.

Las actuaciones del ministerio que lidera Raquel Sánchez están previstas en la red ferroviaria, terminales y centros de gestión de capacidad. También se dará impulso a las autopistas ferroviarias, grandes líneas en las que se ofertará la subida de camiones a los trenes, y se busca mejorar las conexiones ferroportuarias.

Reducción de emisiones

Transportes subraya que el uso del tren para mover mercancías es casi cinco veces más eficiente que la carretera. Las emisiones directas son 12 veces menores en pauta no urbana, por lo que es tenido en cuenta como herramienta clave para la transición ecológica.

Parte de las inversiones a corto y medio plazo correrá a cargo del referido Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, llevándose el resto a los Presupuestos Generales del Estado. El ministerio tiene previsto destinar a este plan ferroviario unos 1.500 millones del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) como un intento de mejorar la eficiencia del transporte, fomentar la intermodalidad y mejorar los nodos de distribución.

Las ayudas a empresas contempladas en Mercancías 30, enfocadas hacia un transporte sostenible y digital, se basan en un texto con las bases reguladoras y convocatoria publicado el pasado 29 de abril en el BOE. El respaldo económico, con más de 300 millones, parte de los fondos Next Generation EU y se dirigen a la implantación del ERTMS en los trenes; la compra y renovación de vagones y locomotoras; la construcción o remodelación de terminales privadas de carga, y la inversión en sistemas tecnológicos, entre otros proyectos.