El año 2022 va a ser decisivo para el ferrocarril turolense ante la futura Ley de Movilidad Sostenible que llegará al Consejo de Ministros en febrero, apoyada en la Estrategia de Movilidad 2030, que defiende este medio de transporte aunque a la vez advierte de que en “determinados territorios” puede ser “inviable” en lo que a transporte de viajeros se refiere, no así en cuanto a mercancías. Las obras del Plan Director de mejora de la línea convencional Zaragoza-Teruel-Sagunto avanzan, a pesar de hacerlo a menor ritmo de lo deseado, mientras que se ha retomado ya toda la tramitación administrativa de los estudios informativos del corredor de alta capacidad y el reto para este año está en la recuperación de los servicios perdidos a raíz de la pandemia, ampliarlos y conseguir un tren directo con Madrid.

El ferrocarril de Teruel está encarrilado por su potencial en lo que a transportes de mercancías se refiere, que es lo que ha hecho que se impulsen las obras de mejora que Adif está acometiendo desde 2017 dentro de un Plan Director que ha ido creciendo en presupuesto y que actualmente está cifrado en 441 millones, pero la incógnita es qué va a pasar en lo que a viajeros se refiere.

De hecho, mientras el tránsito de mercancías ha crecido hasta los 30 trenes semanales, con momentos punta de hasta 44, gracias a las obras realizadas hasta la fecha, los servicios de viajeros sufrieron recortes al inicio de la pandemia en marzo de 2020 y siguen sin recuperarse varios de ellos.

Son cuatro servicios los que siguen sin reponerse, una relación en cada sentido del tren que cubría el trayecto hasta Cartagena, y el convoy que circulaba en días alternos entre Teruel y Valencia y a la inversa a primera y última hora del día, que el Gobierno de Aragón decidió el año pasado no seguir pagando, mientras que desde el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) se anunció que se sustituiría por una alternativa distinta al ferrocarril pendiente de concretar.

Esa alternativa va a depender de la estrategia de movilidad que impulse el Gobierno central a partir de ahora. A finales de año el Ejecutivo ya aprobó la Estrategia de Movilidad 2030 y la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, anunció ayer mismo que el anteproyecto de Ley de Movilidad Sostenible que la desarrolla irá al Consejo de Ministros del próximo 1 de febrero.

Desde el Mitma se apoya el eje ferroviario turolense y se están desarrollando los compromisos adquiridos entre el PSOE y Teruel Existe en el acuerdo de investidura suscrito entre ambos, pero la Estrategia de Movilidad 2030 cuestiona que en determinados territorios el ferrocarril sea la alternativa adecuada para la movilidad de los ciudadanos debido a la escasa población.

Nadie cuestiona el respaldo del Ejecutivo hacia este corredor, como se pone de manifiesto en los informes Cumpliendo que el Gobierno central presenta cada semestre para detallar su grado de cumplimiento con los compromisos que tiene adquiridos, pero ha quedado más que de manifiesto que el atractivo del eje ferroviario entre Zaragoza, Teruel y Sagunto se debe a la importancia que tiene para el tránsito de mercancías, y que es lo que justifica las inversiones millonarias que se están llevando a cabo.

Demanda de viajeros

Respecto a los viajeros, la política del ministerio con el actual equipo prima la demanda, como ya ha puesto de manifiesto la ministra en varias de sus intervenciones públicas, una idea que refuerza ahora lo recogido en la Estrategia de Movilidad 2030, que es en la que se va a apoyar el anteproyecto de la Ley de Movilidad Sostenible que llegará al Consejo de Ministros dentro de poco más de dos semanas.

La ministra Raquel Sánchez así lo dejó ayer bien claro cuando en el acto de toma de posesión de los nuevos responsables ministeriales, dentro de la renovación interna que inició en el verano pasado tras sustituir en el cargo a José Luis Ábalos, dijo que la futura ley debe priorizar la movilidad cotidiana de los ciudadanos, pero desde la sostenibilidad.

En esa línea se pronuncia la Estrategia de Movilidad, en la que se asegura que “el ferrocarril no es el modo de transporte ideal para todas las situaciones, sino que debe utilizarse en aquellas circunstancias en las que realmente pueda competir con los otros modos de transporte de modo eficaz”.

Se apoya para hacer esta afirmación en el informe que una comisión técnico-científica hizo para el Ministerio de Fomento en 2014 para un estudio de mejoras en el sector ferroviario, durante el Gobierno del popular Mariano Rajoy y que coincidió en el tiempo con el momento en que se dejó caducar el Estudio Informativo que se estaba haciendo del tramo Teruel-Sagunto del Corredor Cantábrico-Mediterráneo. Como alternativa se impulsó entonces el Plan Director de mejora de la infraestructura existente en vía única, incluida su electrificación, que heredó el Ejecutivo del socialista Pedro Sánchez.

En el mismo se afirma que “la solución del ferrocarril es una solución vinculada a su capacidad competitiva y sostenible como modo de transporte”, un planteamiento que hace suyo la Estrategia de Movilidad 2030, en la que se considera que “el elevado y desproporcionado coste de estas actuaciones en la infraestructura ferroviaria, la escasez de demanda, así como la inexistencia misma de operadores que aceptaran prestar servicios comerciales en estas líneas y la falta de justificación en términos de eficiencia global y sostenibilidad para que el Estado declarara estos servicios como obligaciones de servicio público, hacen inviable la solución del ferrocarril para resolver la movilidad en determinados territorios”.

Aboga por ello el Gobierno en la estrategia en la que se apoyará la futura ley, en dar soluciones de movilidad a los ciudadanos ajustadas a sus demandas y más eficientes, “y no aumentar el gasto público en servicios que puedan tener una utilización más limitada”.

No obstante, el ministerio está abierto y estudia la propuesta que le hizo Teruel Existe de poner un tren directo de Teruel a Madrid, vía Zaragoza, aprovechando uno de los talgos híbridos liberados con la llegada del AVE a Galicia, algo que recoge el informe Cumpliendo y sobre lo que se pronunció la secretaria de Estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Isabel Pardo de Vera, en las Cortes Generales a finales de año.

Desde el movimiento ciudadano, a través de los tres parlamentarios de Teruel Existe, se han presentado varias propuestas a los responsables del ministerio para mejorar servicios y horarios, de cara a que eso permita una mayor captación de viajeros, además de la circulación de trenes de largo recorrido que conecten el Levante con el Cantábrico, con lo cual se mejoraría la oferta y demanda de la línea.

Ventaja y hándicap

La Estrategia de Movilidad 2030 destaca la importancia que el ferrocarril debe desempeñar en los próximos años en el transporte de mercancías, en aras la sostenibilidad, y apunta como hándicaps de la red ferroviaria española la ausencia de apartaderos de más de 450 metros o el desnivel que presentan algunos tramos, como el comprendido entre Teruel y Sagunto.

Las actuaciones que se están llevando a cabo en la línea turolense con el Plan Director de Adif contemplan la construcción de siete apartaderos de 750 metros, que estarán terminados en este semestre, y que incrementarán la capacidad de transporte de mercancías, si bien antes deberán ser autorizados por la agencia de seguridad ferroviaria.

Es uno de los aciertos del Plan Director, al que habrá que sumar ahora otro apartadero más en Cella para favorecer así el ramal ferroviario que entra en Platea y el Aeropuerto de Teruel. En este sentido, la Estrategia de Movilidad advierte que la ausencia de estos apartadaderos de 750 metros limita la competitividad del ferrocarril, con lo cual, cuando se pongan en servicio en la línea de Teruel van a ser una ventaja.

En cambio, el mismo documento señala que otra de las características que lastra la competitividad de algunos tramos de la red es la existencia de rampas máximas, que en el caso del trayecto entre Teruel y Sagunto superan las 20 milésimas, “lo que limita de forma clara la capacidad de carga por tren”.

En este caso, la solución no puede llegar interviniendo en el trazado actual, puesto que requiere uno nuevo, que es lo que debe determinarse en el nuevo Estudio Informativo que se encargó el año pasado entre Teruel y Sagunto. En el tramo Teruel-Zaragoza se están estudiando las alegaciones presentadas y está previsto enviarlo pronto a evaluación ambiental.