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Categoría: Artículos
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larazon.es

El Ejido es el principal productor agrícola de la provincia de Almería, asumiendo un 70% de la comercialización y exportando un volumen aproximado de 2,4 millones de toneladas de frutas y hortalizas al año. Se calculan en más de 800 los camiones diarios que desplazan esta mercancía por carretera hacia Europa, ante la falta de alternativas de comunicación, exponenciada en las últimas semanas con el paro del transporte. Ahora, estos problemas de movilidad se han convertido en un nuevo acicate para que la ciudad, junto a una decena más de municipios del Poniente, exija salir del aislamiento ferroviario que sufre.

«Desde nuestra plataforma venimos reclamando desde hace años una conexión por tren, para cercanías y para la inclusión en el Corredor Mediterráneo del sector agroalimentario, que podría utilizar trenes para sus exportaciones». El portavoz de la Mesa en Defensa del Ferrocarril de Almería, José Carlos Tejada, desde la entidad que agrupa a 216 colectivos para reivindicar mejoras en las infraestructuras ferroviarias, explica que «son ya dos años desarrollando acciones conjuntas para que se incluya el espacio occidental almeriense en el proyecto que unirá por tren la costa mediterránea con Europa». Y es que el trazado diseñado obvia toda la comarca del Poniente, con un recorrido desde Murcia hasta la capital, para luego subir al norte de la provincia y llegar a Granada.

«No entendemos que se quede apartada esta zona, donde viven y trabajan más de 300.000 personas. Se calcula que circulan más de 120.000 vehículos a diario por la autovía A-7 y estamos reclamando la viabilidad de un proyecto que impulsaría claramente toda esa movilidad de los almerienses», apunta Tejada.

La consejería de Fomento de la Junta de Andalucía habría recibido alegaciones desde la Mesa del Ferrocarril para la modificación del POTPA en la comarca, incluyendo ese espacio en el Corredor. Piden una reserva de espacio que iría por las faldas de la Sierra de Gádor, con apeaderos y estaciones que darían soluciones de movilidad a los ciudadanos de los once municipios, alguno de ellos con más de 100.000 habitantes, como Roquetas de Mar y la propia localidad ejidense. «Hemos llamado también a la puerta del Ministerio de Transportes, solicitando a la Secretaría de Estado un informe de viabilidad. Y les hemos enviado el manifiesto, junto a la presidenta de ADIF, a la consejera de Fomento, a los alcaldes de la comarca, al de la capital y al presidente de Diputación con el borrador para el impulso de nuestras demandas», explica Tejada. Consideran desde la Mesa que la llegada del tren debe ser, primero con un Cercanías que facilite la movilidad interurbana y, después, consolidando un espacio de actividades logísticas. Un punto de enlace industrial como los que se han planificado dentro del Corredor en otras localidades sí incluidas en el trazado, como Níjar y Pulpí. En estos casos, se encuentran ejemplos de lo que podría ser un proyecto logístico similar para el Poniente, donde se manipula el 75% de los más de cuatro millones de toneladas de frutas y hortalizas almerienses.

El alcalde de Almería, Ramón Fernández Pacheco, ya ha dejado clara su postura de apoyo a los planteamientos de la Mesa. Firmará este manifiesto institucional mientras la capital espera aún la llegada de la alta velocidad para 2026. Un documento que se espera apoyen, sin fisuras, los primeros ediles de Roquetas de Mar, Adra, Berja, Dalías o Vícar, pueblos abandonados al total olvido ferroviario y para los que reivindicaciones como las del AVE son inútiles, pues carecen incluso de las vías. Hace varias semanas, empresarios y autoridades del Levante almeriense demandaban acelerar los plazos de la alta velocidad desde Vera. Se pretende, ahora, que el otro lado empresarial de la provincia se incorpore también a la demanda de la reactivación del tren en Almería.

La consejera de Fomento, Marifrán Carazo, ya se ha referido a las peticiones ferroviarias almerienses. La Junta ha solicitado al Gobierno que «mueva ficha» y apelan a que a la oportunidad que brindan los fondos Feder y «Next Generation», para saldar la «deuda pendiente con Almería en materia ferroviaria».