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La Federación castellano-manchega de Amigos del Ferrocarril ha presentado en el Registro de la Subdelegación del Gobierno un escrito dirigido al Ministerio de Cultura solicitando que se estudie la posibilidad de iniciar la incoación del correspondiente Expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural BIC al tramo Aranjuez-Cuenca-Utiel, de la Línea de ferrocarril nº 310 de la Red Ferroviaria de Interés General RFIG. De esta forma, la asociación aporta documentación adicional para que sea incorporada al expediente iniciado por una decena de alcaldes a finales del pasado mes de febrero.

La Federación de Amigos del Ferrocarril de la región apoya su petición «en tres aspectos fundamentales: Todas las estaciones están diseñadas por el arquitecto Secundino Zuazo, autor de muchas obras durante la época anterior y posterior a la II República Española, cuyo detalle no hace falta incluir en esta solicitud, ya que es de sobra conocido. Posiblemente sea el tramo de línea de ferrocarril con mayor número de elementos y de mayor calidad arquitectónica de la época en la que se proyectaron y construyeron, ya que en sus 100 km cuenta con 10 de ellos proyectados por Gonzalo Torres-Quevedo y Demetrio Ullastres». Y, en tercer lugar,
«en el capítulo de túneles, salvando el tramo Zamora-Orense, de 250 km, también terminado de construir en la misma época, el tramo Cuenca-Utiel cuenta con el mayor porcentaje, en concreto 22».

Este colectivo recuerda que «en España ya hay una experiencia similar. El B.O.E. del día 5-12-2000 publicó el Real Decreto 1934/2000, de 24 de noviembre, por el que se declara bien de interés cultural, con categoría de monumento, la línea férrea “La Fuente de San Esteban-La Fregeneda”. En este sentido, desde nuestro punto de vista, la Línea Aranjuez-Cuenca-Utiel-Valencia, sobre todo en el tramo Aranjuez-Cuenca, tiene características muy similares a la de La Fregeneda en todos sus aspectos. Las dos líneas fueron puestas en servicio en la misma década, la de Cuenca fue inaugurada el día 6 de septiembre de 1883 y la de la Fregeneda el día 8 de diciembre de 1887».

Estas mismas fuentes apuntan que «sus sistemas constructivos son prácticamente similares en la edificación de estaciones, muelles de mercancías y otros. Los tramos metálicos (puentes), también son muy parecidos en sus sistemas, teniendo en cuenta que el tramo final de la línea de la Fregeneda es mucho más complicado, por su orografía, que en la línea de Cuenca, donde el perfil es mucho más llano y menos complicado. El túnel de Sotoca, en la línea de Cuenca, también es muy parecido en su construcción a los túneles de la línea de Salamanca».

Cuestión aparte, precisan, es el tramo Cuenca-Utiel «dado que su inauguración fue muy posterior a la del Aranjuez-Cuenca, cuando habían pasado sesenta y cuatro años, con lo que su sistema constructivo es, en algunos aspectos, notablemente diferente, tanto en el diseño de los edificios como, sobre todo, en la de los puentes, ya que en ninguno de ellos se utiliza el hierro o acero, que se sustituye por materiales de obra de fábrica y hormigón. Esos 64 años en poder terminar la línea tuvo un denominador común, la complicadísima orografía por la que la línea tenía que pasar en la Serranía de Cuenca. Eso hizo inviable que ninguna Compañía de ferrocarril privada acometiera la obra con sus medios y tuvo que ser el Estado quien la planeara, en su fase final, durante las primeras décadas del siglo XX y fuera concluida en el año 1947».

La Federación destaca que «el tramo de Cuenca a Utiel supone un reto mucho más importante desde el punto de vista de la ingeniería ferroviaria, salvando la distancia en años, que la de la línea de La Fregeneda, incluso en su tramo más difícil desde la estación de La Fregeneda hasta el puente internacional sobre el río Águeda».