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Directivos de la firma pública Adif, responsable de la infraestructura ferroviaria, reconocieron este lunes los límites del actual trazado para implantar trenes de alta velocidad en Galicia y defendieron mantener el actual sistema de ancho ibérico, unos veinte centímetros más que el internacional, alegando que "la tecnología va avanzando a nuestro favor".

La presidenta de Adif, María Luisa Domínguez, con los directores de circulación, José Estrada, y de estrategia y proyectos, Montse Rallo, defendieron en una conferencia de prensa virtual el mantenimiento del actual sistema de ancho ibérico en Galicia, que obliga a los trenes en conexión con Madrid a efectuar un cambio en sus ejes en ese trayecto en Ourense.
Tras la reciente inauguración de la línea de alta velocidad entre Madrid y Galicia, muchos viajeros han percibido con confusión el hecho de que los trenes de alta velocidad AVE solo puedan circular hasta Ourense, por la imposibilidad de hacerlo por las vías de ancho ibérico hasta Santiago de Compostela, A Coruña o Vigo.
Domínguez reconoció una deficiente explicación para los viajeros de las limitaciones de velocidad relativas a esos dos sistemas que conviven en varios puntos del territorio español, pero abogó por mantener esa dualidad, si bien reconoció que está estudiando alternativas para hacer cambios progresivamente.
Estrada afirmó que en los próximos meses Adif construirá una "cambiador" en Ourense que permita a los trenes procedentes o destinados a Madrid modificar sus ejes para pasar de uno a otro ancho, y aseguró que eso se llevará a cabo a un velocidad de unos 15 kilómetros por hora sin necesidad de parar y solo requiere "un minuto y quince segundos".
El trayecto entre Madrid y Ourense con trenes de alta velocidad como el AVE es actualmente de 2 horas y 15 minutos. Las previsiones de Adif para el futuro es que el tren desde Madrid llegue a Santiago de Compostela en 2 horas y 50 minutos, a A Coruña en 3 horas y 15 minutos, a Pontevedra en 3 horas y 10 minutos, a Vigo en 3 horas y 20 minutos y a Lugo en 3 horas y 49 minutos.
Los directivos de Adif señalaron que las limitaciones de velocidad en territorio gallego no responden a un problema de infraestructura, sino al "material rodante", es decir los trenes.
Actualmente los trenes Avant y en los próximos meses los Avril, del fabricante español Talgo, son los únicos preparados para llevar a cabo el reajuste de ejes para poder circular entre las ciudades gallegas y la meseta castellana, lo que podría favorecer a la empresa pública española Renfe, frente a competidores franceses o italianos.
Según Domínguez, las velocidades máximas actuales en territorio gallego son de 220 kilómetros por hora en ancho ibérico y de 250 kilómetros por hora en el ancho internacional, cuando la alta velocidad está considerada generalmente a partir de los 250 kilómetros por hora.
El directivo de Adif afirmó, en ese sentido, que el Avril podría ser el primer tren de esas características que pueda circular a 300 kilómetros por hora.
Por su parte, la presidenta de Adif indicó que un reciente informe facilitado por la Xunta llega a unas conclusiones similares y consideró que mantener el actual doble ancho es la fórmula "probablemente la más eficiente".