Expertos explicaron sobre los beneficios y la importancia que ha cobrado la vía ferroviaria entre ambos países, tras el estallido de la pandemia y el cierre de fronteras mundiales

Durante la pandemia, la vía ferroviaria entre España y China experimentó un gran auge a raíz de las restricciones gubernamentales de los países, hoy que la situación apunta a una mejora, es tiempo de valorar esta alternativa como una de las más sostenibles, estables y económicas para el futuro, aseguró Gonzalo Jerez, Director de TransGlory.

TransGlory nació en Barcelona en 1996, siendo hoy el mayor holding español de logística internacional de mercancía. Con más de 150 años de trayectoria y 30 filiales relacionadas con la industria logística, actualmente, tiene en el mercado español más de 40 servicios directos de importación y más de 60 servicios directos de exportación.

Desde que estalló la pandemia en enero de 2020, el confinamiento y el cierre de fronteras para contener la COVID-19 generó un desabastecimiento de productos a nivel mundial por el parón de la actividad. Si bien muchos exportadores dejaron de hacer envíos, otros continuaron, pero los fletes se elevaron y el tiempo de entrega era más prolongado de lo que solía ser normalmente.

Así, una de las vías que más protagonismo ganó en este tiempo fue “el tren de mercancías más largo del mundo”, que une las ciudades de Madrid (España) y Yiwu (China), mejor conocido como el “ferrocarril de la seda”. La ruta recorre un total de 13.052 kilómetros y atraviesa un total de 8 países: China, Kazajistán, Rusia, Bielorrusia, Polonia, Alemania, Francia y España.

Si bien el impulso de la pandemia ha revalorizado el papel del transporte ferroviario, Jerez apunta que aunque todavía no es evidente, el hecho de que la vía férrea sea una opción más ecológica y sostenible, es una otra garantía de que este se mantendrá en el futuro.

“El tren no es tan barato como la naviera, pero no es tan caro como el avión”, además “el envío que solía tardar más de que un barco, ahora demora casi lo mismo (20 -25 días), porque los controles y la inestabilidad en los puertos alarga las entregas marítimas”, aseguró Jerez.

El experto apuntó la importancia de reforzar el lazo entre ambos continentes, ya que China es un “gran mercado”, y consideró que España tiene la capacidad y debería apuntar a exportar al mismo nivel que el mercado asiático, para que el retorno vía ferroviaria traiga lo mismo que lleva.

“Es una alternativa sostenible, estable y económica”, aseguró Jerez. “La tendencia es optar por soluciones ecológicas y respetuosas con el medioambiente, por lo que la ‘huella verde’ pronto será una exigencia del consumidor”, añadió.

Asimismo, el directivo apuntó que en el desarrollo de los trenes como transportes de mercancía todavía necesita ser mejor implementada, porque estos no hacen ‘envíos masivos’ como las navieras, además, el tiempo que tarda en llegar no permite que sea una opción para todos los sectores. Se deja fuera el sector alimentario, de tecnología compleja o farmacéutica.

Germán Agulló García, CEO y cofundador de GDV Mobility -empresa española que importa recambios de vehículo de movilidad personal (VMP) desde China- aseguraron a Xinhua que su principal problema fue el aumento de los ‘Transit time’, ya que su modelo de negocio está enfocado hacia una rotación grande del stock, por lo que el retraso en el transporte les obligó a tener que  ampliar el stock para no quedarse sin producto.

La compañía normalmente usa la vía aérea para realizar sus importaciones, pero ya están empezando a trabajar la alternativa ferroviaria, aunque consideran que el cambio de los canales de transporte “no es la solución a corto plazo, ya que esta vía no se encuentra preparada a nivel de infraestructura para solucionar problemas urgentes”.

“Hemos elegido China para importar nuestro producto, porque en Europa apenas hay fábricas.  Además, en China se encuentran la gran mayoría de fábricas de marcas con sede en Europa que se comercializan en tiendas y talleres a los que suministramos repuestos”, dijo Agulló.

Según los datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de España, en los primeros siete meses de 2021, se logró exportar por tren un total de 9.961,61 toneladas frente a las 3.838,95 toneladas transportadas a China durante los doce meses de 2020. En este sentido, no solo se experimentó el volumen, sino también el valor de las mercancías.

Se exportaron por ferrocarril productos por un valor de 35,6 millones de euros en los primeros siete meses de 2021, frente a los 19,1 millones de euros enviados a China en el acumulado anual de 2020.

Los datos oficiales apuntan que el sector que experimentó el mayor crecimiento de exportaciones por vía ferroviaria entre España y China es el de los materiales plásticos. Hasta antes de 2020, España importaba más que exportaba, pero en 2021 se logró exportar 6.228 toneladas frente a las 274 toneladas durante los doce meses del año anterior.

En la misma línea, los jabones, lubricantes y ceras aumentaron de las 1,5 toneladas exportadas en 2020 a las 246,9 toneladas transportadas a Asia en 2021. En este mismo periodo, el auge de la cosmética en China generó un incremento de sus importaciones desde España de preparaciones capilares, seguido de otros productos, como sal, yeso y piedras (cementos hidráulicos). (Xinhua)

 

Fuente: https://www.larazon.es/internacional/asia/20220209/fwayo7lga5cynjxiwfpiaiijna.html