La Comisión Europea planea reformas normativas y rebajas fiscales para este ferrocarril

La Unión Europea quiere impulsar las conexiones ferroviarias entre los distintos países del continente con servicios de larga distancia, con especial atención a los nocturnos, con medidas legislativas pero también fiscales para hacer que estos viajes sean más asequibles.

Esto supone una oportunidad de desarrollo para la región, ya que el enlace con Portugal por Extremadura es una de las obras pendientes en las que se trabaja para poner en funcionamiento una línea de alta velocidad. Pero la prioridad del país vecino pasa por recuperar un tren diario nocturno que conecte Lisboa con Francia a través de Salamanca.

La iniciativa para impulsar las conexiones ferroviarias transfronterizas forma parte del llamado Pacto Verde Europeo, que aspira a que en el año 2050 las emisiones de efecto invernadero en el continente sean neutras. Para ello se considera fundamental promover modos de transporte poco contaminantes, como el tren, que solo aporta el 0,4% de las emisiones contaminantes entre los distintos modos de transporte de la UE.

De ahí la importancia de las conexiones de larga distancia entre los distintos países comunitarios, un plan que complementa la Estrategia de movilidad sostenible e inteligente y la reciente propuesta para la modificación de la red transeuropea de transporte.

Para llevar a cabo este plan se plantea contar con un marco regulador comunitario que elimine cualquier norma nacional redundante, así como suprimir los obstáculos que se encuentran los servicios de transporte ferroviario de pasajeros de larga distancia y transfronterizo en cuestiones como la interoperabilidad de las vías. Con ello se pretende que estos viajes sean más rápidos, frecuentes y asequibles y por tanto más atractivos para más ciudadanos, con especial atención a los jóvenes.

De entrada, este año se pretende llevar a cabo una propuesta legislativa que permita mejorar cuestiones como la compra de billetes para viajes que atraviesen varios países, para lo que es necesario mejorar el intercambio de datos y firmar acuerdos comerciales entre las empresas ferroviarias y las compañías vendedoras.

También se pretende que los viajes de larga distancia sean más baratos, para lo que se estudiará una exención del IVA para trayectos internacionales. En esa misma línea, el próximo año se regularán los cánones de acceso a las vías (el dinero que cobran los operadores como Adif por utilizar su red) para fomentar la competencia.

Para poner en práctica estas medidas, la Comisión Europea quiere poner en marcha quince proyectos piloto transfronterizos, con posibilidades de financiación y facilidades para acceder al material rodante necesario.

Caso de España y Portugal

Estas medidas están recogidas en un plan de acción que ha sido publicado por la Dirección General de Movilidad y Transportes de la UE. En ese documento se analizan las oportunidades y dificultades que tienen este tipo de servicios y se presentan diez casos en los que han decaído o dejado de prestarse. Entre ellos se encuentran las conexiones entre España y Portugal, en las que Extremadura jugaba un papel destacado hasta hace diez años.

En primer lugar, el estudio recalca que los dos países comparten un ancho especial de vía, denominado ancho ibérico, lo que condiciona las conexiones con el resto de Europa y limita el alcance de los viajes, reduciendo por tanto su rentabilidad.

Como indica, desde 1995 no hay conexión directa diurna entre Lisboa y Madrid y la alternativa es un viaje de doce horas y media que implica al menos dos o tres cambios de tren. La situación empeoró con la crisis económica y en 2010 Portugal retiró su material rodante nocturno, dejando el servicio en manos de Renfe, que a su vez ha ido reduciendo esos trayectos en favor de nuevas rutas de alta velocidad.

En 2012 el país vecino cerró el tramo Torre das Vargens-Marvao, con lo que se cerró la ruta más corta entre Madrid y Lisboa, que pasaba por Cáceres y Valencia de Alcántara. Eso supuso la supresión en agosto de ese año del tren Lusitania, que cubría ese servicio.

Las conexiones entre los dos países pasaron a hacerse por Salamanca, por donde pasaba el Sud Express que conectaba la capital lusa con Hendaya, en la frontera con Francia, a través de Burgos y Vitoria. Este tren dejó de operar en 2020 por la pandemia.

La recuperación de la conexión ferroviaria entre Madrid y Lisboa a través de Extremadura, con el nuevo tramo transfronterizo entre Badajoz y Évora, puede suponer un nuevo impulso para este tipo de productos. Sin embargo, el citado estudio señala que para Renfe los servicios nocturnos no son viables y en su lugar apuesta por las líneas de alta velocidad. Pero es algo que puede suponer un freno a estos trenes debido a las diferencias en el ancho de vía de Portugal con el resto de Europa.

En cuanto al país vecino, apunta que para evitar la desconexión ferroviaria con el continente está explorando la reinstauración del Sud Express, para lo que necesitaría su propio material rodante e impulsar una declaración de obligación de servicio público, lo que permitiría compensar posibles pérdidas de explotación. Para ello, el informe destaca la futura electrificación del tramo entre Vilar Formoso y Salamanca, lo que permitiría reducir costes y tiempos de viaje. Eso dejaría a Extremadura fuera de los nuevos trayectos transfronterizos nocturnos de larga distancia.

 

Fuente: https://www.hoy.es/extremadura/nueva-vida-tren-20220205202038-nt.html